De Presidentes de Comunidad, ascensores y dineros desaparecidos.

Hoy no toca D. Jesús. Hoy le toca a su jefa, Doña Esperanza Aguirre, “por elevación”

Hay veces que uno, pese a su veteranía en estas lides, aun encuentra motivos para la sorpresa. El otro día recibí una llamada de un particular, Clemente Campillo, que se identificó como Presidente de la Comunidad de Vecinos de Nuestra Sra. De las Angustias 17. Llamaba el buen hombre “un tanto cabreado”… Tanto, que me sugirió este post. Aquí va.

Resulta que su Comunidad de Vecinos había solicitado una subvención al Ayuntamiento y otra a la Comunidad de Madrid para la instalación de un ascensor. No tiene queja del primero: fue concedida, pagada y justificada sin problema, por lo que felicitaba al Ayuntamiento y sus gestores . El caso es que la Comunidad de Madrid también concedió la solicitud el 16 de Marzo de 2009. En concreto se trata del expediente RAS-182/08-02. En la fecha antes citada el Director General para la Rehabilitación de la Vivienda, Juan Van Allen Rodríguez, confirmaba la concesión de la ayuda, por un importe de 47.706 €. Desde entonces la llevan reclamando. Al principio se les solicitó “paciencia”. Mas tarde se argumentaron “problemas técnicos”. Por último se les ha contestado que “no hay dinero ni lo va a haber”… Una actitud, cuando menos, vergonzosa.

Si mal no recuerdo realmente el dinero que se les concedió proviene de la Comunidad Europea, la cual abonó puntualmente las partidas con dicho destino. Si el dinero estuvo y ya no está… ¿dónde está? No vale aquí argumentar eso de la crisis… hablamos de una subvención YA CONCEDIDA a una Comunidad de Vecinos y COBRADA por la Comunidad de Madrid. Si este dinero no se ha esfumado “por gracia divina” una de dos: o ha acabado en manos de alguien o se ha destinado a una partida para la cual no estaba previsto. En el primer caso se trata de una “apropiación de fondos públicos”. En el segundo de “malversación de fondos públicos”.

Puesto sobre aviso, he tenido la oportunidad de hablar con otros/as presidentes/as de Comunidades de Vecinos que están en las mismas circunstancias (al parecer se trata de un hecho generalizado, no exclusivo de este municipio). Incluso alguno me ha comentado que ha tenido problemas con sus vecinos, que han llegado a insinuar que “el dinero que se ha concedido tiene que estar en el bolsillo de alguien”, refiriéndose a su propia persona. Pues sí, “en el bolsillo de alguien estará”, pero no piensen mal de ningún/a Presidente/a de Comunidad (de Vecinos)…

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De Abraham Lincoln a D. Jesús Gómez (2ª carta abierta a D. Jesús Gómez)

Estimado Don Jesús:

La verdad sea dicha, no pensaba volver a hablar de Ud. en concreto en este blog… Mire que me he resistido. Meses.  Desde luego, no será por falta de motivos. He dejado que la actualidad pasase de lado y he preferido no abrir la boca. Portavoces tiene el pueblo que han sabido ponerle en su sitio cuando ha hecho falta… y yo ni lo soy, ni lo pretendo. Tranquilo que no voy a echarle en cara nada de lo dicho en el pasado. Hoy tampoco recordaremos nada de lo escrito hace años…

Hoy le toca justificarse y no ante mi, sino ante el pueblo. Porque el pueblo somos todos y cada uno de los ciudadanos. Le cuento:

Como es bien sabido, mi trabajo actualmente se desarrolla en el Grupo Socialista. El pasado viernes 25, aproximadamente a las 13:45, estaba leyendo su última aportación a la revista “La plaza” -ya sabe que soy fiel lector de cuanto escribe, pues no hay nada mejor que conocer las ideas del contrario para mejor rebatirlas- cuando recibí una llamada de una señora visiblemente nerviosa que solicitaba hablar con el Alcalde, o alguien de su partido. Le comuniqué el procedimiento correcto para ello a la par que me ofrecía personalmente a escuchar la queja o sugerencia que quisiera ofrecerme, asegurándole que sería transmitida en su integridad al Alcalde, si ese era su deseo.

Tras cerciorarse de que, efectivamente, pertenecía al Grupo Socialista, comenzó un sorprendente relato que me solicitó que hiciera público de la forma que me viniera en gana. Esta es la razón pues de este post y no otra; ya que le afecta a Ud. personalmente, le pido que lo lea en su totalidad, que le prometo no añadir coma alguna a su contenido que no me hubiera sido comentado en la conversación mantenida… Únicamente me he permitido la licencia de reordenar la misma para hacer mas sencilla la comprensión de su contenido.

“Mi nombre es Juana Isabel Grandas. Soy una señora de 63 años, vecina de Madrid. Mi teléfono es el 91548XXXX. Verá, le llamo indignada. Estaba tranquilamente en casa cuando haciendo zapping he visto su televisión” – en este momento la interrumpo y le solicito que me aclare de que cadena me habla -. “Sí, el Canal 33 ese” – la interrumpo y le aclaro que no existe ninguna vinculación entre dicho canal y nuestro Ayuntamiento, a lo que me replica – “Bueno, no importa, es que estoy viendo al Sr. D. Jesús Gómez y no me puedo aguantar mas (?),  es un impresentable y no me voy a callar, me van a oír… Verá Ud., el tema viene de largo, de Mayo de 2009. Entonces mantuve una conversación informal con Doña Esperanza Aguirre, acerca de un expediente relativo a unas obras en la muralla árabe de Madrid, 1.900.000 € que ya se ha pagado. Si, ya sabe, las de Mohamed I. Todo está  ya arreglado. Estoy harta, ¿sabe Ud.? He hablado hasta con Patrimonio Nacional. Harta de que me den largas y mas este señor, D. Jesús Gómez (…)”

Con un considerable esfuerzo, logro que centre de nuevo su conversación, pues hasta el momento no me estaba enterando de nada…

“El caso es que Doña Esperanza me dijo que ella no llevaba personalmente la cuestión y rogo que me dirigiera a su asesor en esos temas, el Sr. D. Jesús Gómez.  Me puse en contacto con el mismo a través de su secretaria personal, la señorita Ana y mantuve una reunión en la que le expliqué el problema y le hice entrega de un amplio expediente con datos, fotografías… Al cabo de unos meses sin tener noticia del él, intenté retomar el contacto a través de dicha secretaria. No hay manera.  Tras muchas mas llamadas, el día 9 de Octubre de 2009 me citan con él, en la Plaza de San Miguel. Espero mas de una hora. Nada, no aparece. Ni él, ni nadie. Ni siquiera me ofrecen una silla, a mí, que estoy operada de cadera… Hora y media mas tarde sale un Sr., que se identifica como Diego San Juan Benito y me avisa que D. Jesús Gómez no va a poder estar, que mejor el día siguiente. El día 10  de Octubre, por fin, mantengo una reunión con D. Diego San Juan Benito, Doña Mercedes Rojas y D. Jesús Gómez. No hacen otra cosa que volver a darme largas… Yo lo único que quiero es que me devuelvan mi expediente ¿sabe? Verá Ud., en Noviembre de 2009 hablo con Dña. Elena Utrilla, en el 91420XXXX y la envío un fax pidiéndole que interceda. Desde entonces he hablado y enviado fax a Soraya Sáez de Santamaría, Beatriz Elorrías, Colomán Trabado, Ana Botella, Marta Canales (sí, en Gran Vía 43, en el 91720XXXX)… incluso con la Srta. María José, la secretaria personal de Doña Esperanza Aguirre. Tengo copia de todas sus respuestas. Algunos me decían que lo de este señor es ya conocido en todo Madrid en el partido (?), cual será mi sorpresa al verle presentarse a Alcalde en Leganés.”

Aun un tanto incrédulo y abrumado por la cantidad y calidad de nombres citados, le digo que parece que se ha movido mucho y con mucha gente…

Es que yo soy votante del PP, ¿sabe? El día 9 de Febrero de 2010 le envié una carta a Doña Esperanza Aguirre en la que le recordé que en la carta personal en la que me animaba al voto a su candidatura en las pasadas elecciones aludía al compromiso que ella tendría para con los ciudadanos. Asimismo le señalé ese párrafo en el que nos decía que ella entendía que un voto a favor de su candidatura significaba un contrato con la ciudadanía. ¿Ud cree que ella ha llegado a leer esa carta? Estoy segura de que si lo hubiera hecho me habría respondido…

En este punto le indico que lo desconozco y rápidamente ella continúa:

A este Sr., D. Jesús Gómez, le puede la soberbia. He intentado hablar con él muchísimas veces. Las últimas me decían que lo hiciera en Leganés. Allí le he intentado localizarlo también, en Pza. de España 1 y nunca se quiere poner. He hablado con algunos compañeros suyos, ¿sabe? y sin lograr nada. Algunos me atendieron bien, como el Sr. Cenamor, Juan Carlos Cenamor, creo, y otro muy amable… Salazar, Don Jose Luis Salazar. Otros me han hecho sentirme ninguneada, como una tal Mayte y una señora, (duda por un momento) Lola Montoro, si, esa, que sólo me han dado largas”.

Llegados a este punto le pido que por favor me clarifique que quiere que haga con esta información. Y me pide…por favor hágala pública, no aguanto mas, estoy lista para hablar con los medios de comunicación, porque lo de este señor no tiene nombre“.

Y en esas estamos. Mire Ud., yo no tengo ni idea de que va el tema (aunque parece que promete: dinero, obras, expedientes “secuestrados”, patrimonio arqueológico…). Tampoco tengo interés personal en el mismo (quizá algún periodista sí, por aquí tengo el teléfono de la Sra. Grandas que me dio libertad para facilitarlo). Dudaba aun esta mañana si acabar con mi silencio de meses en el blog, cuestión de inercia ya, cuando me vino a la cabeza que no había acabado de leer su artículo en “La Plaza”. Retomo su lectura y encuentro al finalizarlo una de mis sentencias preferidas del ilustre presidente americano: “Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo“.

Me ha convencido, oiga. No seré yo quien contribuya a sepultar con mi silencio la crítica  de una ciudadana. Publicado.

P.D. Con copia a Doña Esperanza Aguirre, a ver si puede “ayudarle” a devolver lo que no es suyo…

P.P.D. Haga un esfuerzo, hombre, y póngase en contacto con la señora y aclare el tema…

Una historia de corazón

Es duro, muy duro, perder a un padre. Cuando te comunican que le pueden quedar horas de vida, sientes como el dolor te desgarra por dentro mientras en tu mente se acumulan imágenes evocadoras de su persona y se atropellan vivencias comunes del pasado. Intentas mantener una cierta compostura, pensando en que la ausencia de lágrimas visibles quizá ayude a sobrellevar mejor el trago al resto de la familia, mientras te reprochas interiormente “aquella vez que dijiste” o “aquello que no hiciste cuando debías”.

En ocasiones la transición es rápida: una llamada inesperada anuncia un fatal desenlace y la inmediatez sobrevenida de los hechos no permite un exceso de sufrimiento. El embotamiento propio de la burocracia y la sensación de que “hay muchas cosas que hacer” ayuda a anestesiar el dolor, siquiera por unas horas.

En otras, se trata simplemente de aceptar el orden natural de las cosas: una muerte esperada, casi deseada, cuando llama a nuestra puerta y nos recuerda que el tiempo de nuestros mayores se agota. La aceptación, siquiera a regañadientes, de este hecho constituye una muestra de madurez, dicen algunos psicólogos. Debo ser aun un inmaduro…

Pero hay veces en que uno se siente víctima de una amarga injusticia y lucha contra ella buscando mil y un maneras de continuar la partida, aun sabiéndola perdida de antemano. Este es el caso de la historia de mi familia y mi padre. 68 años recién cumplidos. Un largo historial clínico derivado de una afección cardiaca, que le lleva a convivir con un corazón que apenas sostiene su vida. Se nos dice: imposible optar a un transplante. Su edad lo hace inviable. Están afectados el resto de los órganos por la isquemia –falta de riego sanguíneo-. Sufre un desequilibro del tiroides que hace muy difícil su tratamiento. Todo lo que se puede hacer es intentar prolongar su vida en las mejores condiciones.

Un cuadro clínico desesperado: tras años de convivencia con un DAI (un Desfibrilador  Autónomo Interno, una especie de marcapasos muy sofisticado), una operación chapucera de sustitución del cableado del mismo en el Hospital “La Paz” de Madrid, hace algo mas de un año, le lleva a un progresivo deterioro físico que amenaza ser irreversible. Ingresa en Urgencias en el Hospital Severo Ochoa.

Un episodio de arritmias (probablemente por un problema –¿negligencia?- en la medicación) amenaza con un final inminente que provoca su ingreso en la UCI. El equipo médico de cardiología y el de la UCI se esfuerzan en mantener con vida un cuerpo que a duras penas se sostiene, buscando un equilibrio imposible en la delicada función del tiroides. Una sed insaciable le agota constantemente y tortura su mente hasta llevarle al borde de la locura. Con infinita paciencia, recuperan el maltrecho equilibrio y logra salir de la UCI.

Se nos recomienda una nueva operación para cambiar el DAI por un modelo mas sofisticado que,  nos dicen, en un 50% de las ocasiones mejora el funcionamiento del corazón. Aceptamos, como nó. Tras unos días de mejora, el estado de mi padre vuelve a empeorar. Su corazón está tan deteriorado que el nuevo estímulo obtenido no es suficiente para mejorar su funcionamiento.

Una noche espantosa mi madre me llama para que acuda al Hospital. De forma inesperada, mi padre apenas tiene tensión, delira y respira con gran dificultad. Una joven doctora de cardiología, la doctora Manzano, nos mira con cara de circunstancias: no saben si podrá salir de esta. Ella no arroja la toalla. Examina los monitores y los viales una y otra vez. Cada cierto tiempo se acerca algún otro médico de la UCI, diciéndonos que están haciendo todo lo que pueden, pero que su estado es crítico. En algunos momentos, victima del cansancio, creo escuchar un pérfido “toc-toc” en la puerta…

Tras horas de angustia, la doctora nos informa de que, muy levemente, consiguen recuperar poco a poco el pulso. Ella ha ganado la primera batalla. Tras unas semanas, el equipo médico consigue mejorar su estado y vuelve a su habitación. Pasan los días. En conversaciones con algunos de los médicos que le atienden, insistimos de nuevo en la posibilidad del transplante. Imposible, se nos dice de nuevo.

A la desesperada, la familia juega su última carta: mi tío, trasplantado de corazón y anteriormente afectado de una dolencia cardiaca similar, conoce casos de transplantes con éxito a personas por encima de los 65 años. Decidimos comentar el estado de mi padre al doctor que fue responsable de su exitoso transplante hace ya nueve años, el Dr. Segovia y que en la actualidad continúa supervisando su caso en el Hospital “Puerta de Hierro” de Majadahonda. Atento desde el principio, se compromete a examinar a mi padre, aun advirtiéndonos de que se trata de un caso sin duda complicado. Dispone una serie de análisis preliminares que permitan descartar toda posibilidad si hubiera órganos dañados de forma irreversible. No es el caso. Averiguamos posteriormente por él mismo que la Dra. Manzano formó anteriormente parte de su equipo y tiene total confianza en ella para intentar mejorar el estado de mi padre preparándolo para una hipotético futuro traslado a su propio hospital.

A partir de este momento, dicha doctora encara el problema como un desafío personal. Logra mejorar notablemente su estado, dentro de la gravedad, a pesar de las múltiples dificultades y, estamos seguros, de las miradas risueñas de algunos compañeros que, hace ya tiempo, desahuciaron al paciente.

Por fin, llega el ansiado día: trasladan a mi padre al nuevo Hospital. La fatalidad quiere que, durante dicho traslado, su estado empeore notablemente. El Dr. Segovia nos vuelve a advertir que su estado sigue siendo muy complicado, en el limite de lo desesperado. Pero, tras días de amables y acertados cuidados, su estado mejora de nuevo. Es reexaminado, ahora por un completo equipo de especialistas a cuya cabeza se encuentra el Dr. Pulpón, responsable último de la unidad de cardiología. El estado físico de mi padre es demasiado precario aun como para entrar en la lista de posibles transplantes. En ese momento, su cuerpo no es mas que un conjunto de huesos revestidos de piel. Debe aumentar su masa muscular. No es capaz de sostener una cuchara. Su mente sufre algún que otro desvarío, mezclando sueños con realidad. Aun mantiene la cordura, pero por estrecho margen.

Un nuevo régimen, infinidad de cuidados y atenciones prodigadas por todos le llevan progresivamente a ser capaz de abandonar la cama y dar pequeños paseos con ayuda. Poco a poco va aumentando su peso. Por fin, un día se nos comunica que es apto para el transplante. Ahora “sólo” falta que haya un corazón apto. Pasan los días, las semanas. La sed sigue atormentando día tras día la conciencia de mi padre. Su estado mental parece mejorar, aunque sufre alguna que otra recaída, quizá debida a la falta de riego sanguíneo en el cerebro o a la fragilidad de aquel que combate en una batalla que cree interminable. La familia está constantemente a su lado, dándole ánimos, procurando entretener las infinitas horas del día, ayudándole a alimentarse, a moverse, a sobrevivir…

El Dr. Segovia nuevamente nos advierte de que el estado de mi padre no permite albergar muchas esperanzas. Su equipo llega a plantear seriamente que abandone la lista de espera, pues dudan de que pudiera resistir la operación. La moral de la familia se derrumba. Aun así, decide aplazar por unos días esta decisión, a ver como evoluciona.

Tres días mas tarde, hace un mes, nos comunican por sorpresa que hay un corazón en camino, volando en dirección a Madrid. No sabremos si es apto hasta varias horas después… Es compatible. Sin tiempo que perder, es intervenido. Tras tensas horas de espera, salpicadas de un optimismo contagioso, se nos comunica que la operación ha sido un éxito y no parece haber habido grandes complicaciones.

Pasa varios días en la UCI. Aunque el efecto de la anestesia debería haber desaparecido y no está recibiendo ninguna medicación que así lo justifique, se encuentra en un estado de somnolencia inexplicable. Los médicos dudan de una posible hipoxia (falta de oxígeno) en el cerebro durante el transplante. Apenas reacciona a preguntas. Un leve gesto, un parpadeo, unas frases inconexas… Sufre dificultad para mover el brazo. Nuevos temores. Un scanner cerebral termina por descartar dicha posibilidad. Un poco mas tranquilos, nos convencemos de que simplemente se trata de un cerebro agotado que necesita dormir lo que no ha dormido en meses.

Poco a poco vuelve el movimiento y la cordura, desplazando el raciocinio antes perdido a una extraña incredulidad que se manifestaba en una negación de su mente a aceptar que la vida le había vuelto a dar otra oportunidad. Vuelve a recuperar la movilidad, la autonomía, las ganas de hacer cosas… Vuelve a ser mi padre. El Dr. Segovia y su equipo le visitan repetidamente y le recuerdan que “ha sido trasplantado para vivir, no para sobrevivir”. La evolución ha sido plenamente satisfactoria. Mi padres tendrá que someterse a rehabilitación durante algunas semanas y convivir con un regimen de pastillas de por vida, pero por lo demás podrá reanudar una vida normal. En el momento de escribir estas líneas me llama mi madre para indicarme que vaya a recogerles al hospital esta misma tarde, pues están acabando de escribir el informe médico que acompaña al alta.

Es imposible expresar con palabras a todo el equipo médico de ambos hospitales, a las enfermeras, a las auxiliares, el agradecimiento y afecto que sentimos hacia todos ellos. En especial, a los doctores Segovia, Gómez Bueno, Grande y Pulpón y a la doctora Manzano, con quienes quizá tuvimos un trato mas cercano. En palabras de mi padre, “en muchas ocasiones el desempeño de su trabajo fue mas allá de lo que su deber profesional les exigía”. Me ha tocado dos veces la lotería. Debo ser uno de los poquísimos afortunados que puedan contar que tienen un padre y un tío trasplantados de corazón. Me (nos) gustaría (a la familia) poder corresponder de algún modo a tantas atenciones de los citados anteriormente. Sirvan estas líneas pues de emocionado homenaje y reconocimiento hacia todos ellos.

Es muy probable que jamás sepamos quien fue el anónimo donante que ha permitido alargar la vida de mi padre. Por siempre le agradeceremos a él y a su familia ese último gesto desinteresado…

Dicen que “la muerte está tan segura de su victoria que nos da toda una vida de ventaja”. Que siga esperando. Vale.

“Los socialistas no mueren, se siembran” – Pablo Iglesias

Ayer falleció un gran hombre, Juan Antonio Gracia.

Hombre comprometido con nuestro municipio, supo aunar en su persona el amor por la naturaleza y el deporte y la preocupación constante por el desarrollo sostenible de nuestra ciudad. Fue Concejal de Medio Ambiente y ocupó la presidencia de la asociación “Leganés Verde y Ecológico”, desempeñando en ambos casos un excelente trabajo, siempre “a pie de calle” y desde la discreción (nunca me hubiera perdonado incluir aquí su foto, y por eso no está). Deportista de corazón y espíritu, conocía como nadie Leganés, habituado a pasear sin descanso entre sus rincones.

Amigo de sus amigos y enemigo de las injusticias, enfrentaba el día a día con una mezcla de pragmatismo y socarronería no exenta de una extraña mezcla de amargura y humor, junto a una buena dosis de pedagogía. La casualidad ha querido que coincida su fallecimiento con la presentación hoy en nuestro municipio de una página web medioambiental, http://www.lineaverdeleganes.com, que contribuirá a difundir aquello que siempré amó.

Decidió marcharse sin hacer ruido, “donando su cuerpo a la ciencia”, para hacernos a todos un último favor: sembrar el conocimiento de aquellos que mañana procurarán nuestro bienestar. Así, de paso, quiso hurtarnos la oportunidad de prestarle un último reconocimiento como merecía.

Tanto Pablo Iglésias como Galileo habrían reconocido la calidad de su semilla. Que a nadie le quepa duda de que la cosecha será excelente.

DEP

Don Jesús Gómez y el fascismo (1ª taza) – Otra carta abierta a D. Jesús Gómez

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”
Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos

Sobre las formas

Ante todo, educación. Hay que ser educado, Don Jesús.

Verá Ud., lo suyo me preocupa. Quizá Ud. no llegó a ver los videos de Barrio Sesamo aquellos que hablaban sobre el tema. En eso, queda disculpado. Me preocupa que, alguien con serias aspiraciones a ser algún día alcalde de nuestra ciudad, se aproveche de su condición de concejal y abronque a alguien del público en medio de un pleno. El problema, Sr. mío, es que el interpelado no puede contestarle. No allí. Ud., buen conocedor sin duda del Reglamento del Pleno (vea que no le acuso de ignorante), sabe que no puede intervenir en el mismo ningún particular.

Sobre las acusaciones

Tener un blog no es un crimen horrendo (aunque uno escriba lo que a otro no le gusta). Usar twitter para valorar lo que a uno le viene en gana, tampoco. Y, hombre, acusarme de reirme… Si ni siquiera me reía de su persona. Oiga Ud., era el Sr. Alcalde el que había hecho un pequeño chiste con sus propias palabras… En fin, a Ud. parece ser que le falta el sentido del humor. Que se le va a hacer. Por eso, también queda disculpado.

Mire Ud., si no está de acuerdo con lo que escribo en mi blog o se siente ofendido, me escribe un correo y me lo cuenta (no lo ha hecho). O echa mano de la “prensa amiga” para “ponerme a parir” (eso sí lo ha hecho). O me lo dice en persona. Soy una persona accesible, se lo prometo. Hay quien dice que sólo se toma un café con sus amigos. Yo no. Me tomo un café con todo el mundo. Además, le invito. Palabra.

No voy a detenerme en esto mucho mas, pero por si aún no se ha enterado: el resultado de este blog, mis twitter y mis entradas de Facebook sólo reflejan mi opinión particular personal. No escribo al dictado de nadie. Ni mi alcalde ni mi partido me ha sugerido un sólo artículo, una sóla opinión, ni siquiera un enfoque sobre ninguna de mis valoraciones. Jamás. Así que no busque tres pies al gato, hombre. Si “se le calentó la boca” o lo que esperaba era “un exaltado que correspondiera su actitud con una bronca” me temo que… tendrá que esperar a otro pleno. Pero espere sentado una reacción mía que vaya mas allá de una sonrisa en ese sentido.

Verá Ud.: yo al pleno acudo como invitado del Grupo Socialista. Uso un ordenador personal – de mi propiedad, un modelo un tanto anticuado que pesa lo suyo – y, con él, uso mi libertad de expresión para decir lo que me viene en gana. Sin faltar, eso sí. Todo ello de forma bastante educada (le reto a buscar insultos en mis comentarios, tanto en twitter como en facebook o en mi blog). Vea Ud.: http://twitter.com/jachico

Las ideas, por mucho que parezca pesarle, son libres. Hay quien se esconde en el anonimato, como tantos que comentan en blogs sobre lo divino y lo humano. A mi eso me parece feo, pero es una opción. No me gusta responder a anónimos: creo que en esta vida hay que ir diciendo lo que uno piensa y no aprovecharse del “tirar la piedra y esconder la mano”. Por eso no me molesto en contestar las críticas que Ud. pueda dirigir a través de otros sobre mi persona (o sobre cualquier otra cosa). No escribo ni comento nada en su blog – no le quepa duda de que lo leo -. No escribo en su prensa afín. Tampoco. Y lo poco que escribo, en cualquier otro lugar, y tras mucho meditarlo, va siempre firmado.

No me considero una persona radical, mas bien al contrario. De hecho, hace ya años, tuve el honor de ser Concejal de Leganés, y le reto a que busque un pronunciamiento rádical mío en cualquier sentido. Quienes me conocen de antiguo me reconocen una natural prudencia en mis valoraciones -fijese que me he tomado toda una semana en contestarle para responderle “en frío”- y, faltaría mas, tengo entre mis amigos a personas que son votantes (y militantes) de derechas (de los de toda la vida). Algunos, compañeros suyos. Y nos respetamos mutuamente. El respeto siempre está por encima de la diferencia en nuestras ideas.

Sobre el fondo

A esa actitud, aprovecharse de la situación del indefenso negándole el derecho a disfrutar del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, ¿como la denomina Ud? Muchos la tacharían de “fascista”. Veamos una (la mas suave) de las acepciones del diccionario de la RAE: “Excesivamente autoritario“. Jo, le cuadra como un guante. Veamos otro… el María Moliner. Fascista: “de ideología ultraderechista“. Anda, pues también le cuadra. ¿No? A lo mejor Ud. no lo cree así. Supongo que el apelativo suena “fuerte”. Ya he comentado anteriormente frases pronunciadas por Ud. en tiempos pretéritos con las que quizá ahora no se identifique. No pasa nada. Todos somos humanos y cambiamos nuestra valoración de las cosas con el tiempo. Ud. podría afirmar que ha cambiado de opinión y reflejaban una visión menos formada o experimentada que la actual de la realidad y ya está. Pero tiene que decirlo. Bueno, busque argumentaciones que sustenten su defensa. Quizá un buen artículo, para situarle políticamente, en su blog (o en cualquier otro lado) sería uno titulado: “En defensa del liberalismo. Por qué hay que dejar en manos del libre mercado la sanidad y la educación pública”.

Y esto es todo lo que quería contarle. No se enfade, hombre. Ya veo que desde el pleno lee mis twitter, así que desde aquí le reitero mi invitación a un café, para que me aclare personalmente su buen talante. Gracias por su atención y buenas tardes. (Sonría, por favor.).

P.D. Ah, si la memoria le juega alguna mala pasada, vayase al vídeo aquí enlazado, a 1:29. (Gracias, Sra. Quirós por su apoyo manifestado ante mi indefensión).

P.P.D. No se pierda las palabras posteriores de D. Emilia Quirós, que Ud. no tuvo a bien escuchar… Y que desgraciadamente creo que confirman lo que antes escribía acerca de su persona.

Año de nieves…

Y cayó la gran nevada.


No se por qué razón en los mapas del tiempo facilitados por los informativos (de todo tipo y condición) se observa siempre el simbolito de nieve en la sierra… pero rara vez en pleno centro, o en el sur, de la Comunidad de Madrid. A lo sumo el “hombre del tiempo” hace una breve alusión al respecto, aunque generalmente vaga. Ya, ya se que la meteorología no es una ciencia exacta, pero siempre he pensado que, en caso de duda, mejor pecar por exceso que por defecto. Algo claro, del tipo: “miren Uds., la temperatura exterior está bajo los cero grados desde hace horas, por lo que el suelo estará muy frío. Va a nevar, seguro, aunque no sabemos exactamente cuanto, pero, sin duda, cuajará. Sabemos que comenzará la nevada aproximadamente a las 15:00 y hay previsión de nieve hasta entrada la madrugada. Así que se puede montar un carajal de narices. Como sin duda imaginan, a pesar de los esfuerzos y la sal depositada será imposible mantener despejadas todas las vías, y menos las del interior de muchos puntos de las grandes poblaciones. Uds. mismos.”

Quizá alguno piense que eso de “las 15:00” es precisar demasiado, pero bastaría echar un vistazo a la página de la Agencia Estatal de Meteorología para comprobar que proporcionan dicha información con ese grado de exactitud… sí, a veces se equivocan, y todos los pronósticos de precipitación van avalados con un porcentaje de éxito, pero también podrían indicar dicho porcentaje… Al menos los letreros luminosos indicaban que la DGT aconsejaba adelantar el regreso… gracias a ellos ayer tuve la precaución de mirar precisamente esa página y tomar conciencia del problema.

En todo caso reconozco que me gustaban mas esos antiguos mapas, como los que aun reproducen algunos periódicos, que mostraban los frentes, las borrascas y anticiclones, las isobaras… “friki del tiempo” quizá dirian algunos ahora.

Desde aquí, sólo me resta mandar un saludo y mi gratitud como un ciudadano mas a todos aquellos que, con su esfuerzo y dedicación, han hecho posible que, pese a todo, hoy pudiera llegar a mi puesto de trabajo. Se que, a pesar de las críticas que reciben, trabajan realmente duro para posibilitar al resto que podamos desarrollar una vida mas o menos normal.

Y ahora, por su interés, reproduzco la nota de prensa facilitada por el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Leganés hace un par de horas…

250 PERSONAS CONFORMAN EL DISPOSITIVO QUE CONTINÚA TRABAJANDO PARA ELIMINAR EL HIELO DE LAS CALLES DE LEGANÉS

EL AYUNTAMIENTO PUSO EN MARCHA AYER A LAS 18:30H EL GABINETE DE CRISIS QUE AÚN CONTINÚA ATENDIENDO INCIDENCIAS

30 EQUIPOS SIGUEN ESPARCIENDO 50 TONELADAS DE SAL PARA MINIMIZAR EN LO POSIBLE LOS EFECTOS DE LA NEVADA

En estos momentos más de 250 personas pertenecientes a Policía Local, voluntarios de Protección Civil, Bomberos y personal de Servicios a la Ciudad, continúan trabajando para minimizar en lo posible los efectos de la nevada que comenzara a primeras horas de la tarde de ayer.

Desde las 18:30h de ayer, el Ayuntamiento trabaja a través de un gabinete de crisis compuesto por personal de Alcaldía, Seguridad Ciudadana, y Servicios a la Ciudad, tomando las medidas oportunas para intentar normalizar cuanto antes la situación en las calles de Leganés.

Hasta las 8:00h. de esta mañana se han contabilizado más de 100 llamadas solicitando la intervención de diversos equipos a raíz de diversas situaciones de peligro generadas por la nevada; asimismo se han registrado 30 alcances entre utilitarios sin que haya que lamentar heridos.

El Ayuntamiento de Leganés quiere agradecer expresamente su inestimable colaboración a la Delegación del Gobierno en Madrid, que envió la quitanieves de la UME. Gracias a su intervención se pudo normalizar el tránsito por la Avenida de América Latina y los accesos al Hospital Severo Ochoa.

Otros de los puntos más problemáticos se han localizado en la Avda. de Juan Carlos I, la Ronda Norte y los accesos a las distintas carreteras que se conectan con Leganés.

En estos momentos está garantizado el acceso a centros sanitarios, estaciones de Metro y RENFE, centros administrativos y educativos, aunque desde el Ayuntamiento se aconseja a la ciudadanía que no salga de casa si no es preciso, que utilice el transporte público y que en todo caso, extremen todas las precauciones a la hora de conducir o caminar.

Para comunicar cualquier incidencia relacionada con la nieve o el hielo en Leganés es necesario contactar con el teléfono 092 (desde fijo) ó 91 248 90 92 (desde móvil).